Blog

Las empresas temen la falta de compromiso de los universitarios

0 Comentarios

Conforme el mercado laboral se recupera, los recién graduados amplían sus opciones. En este contexto de mejoría, algunos estudiantes deciden, en el último momento, renunciar al puesto de trabajo ofrecido.

El pasado mes de mayo, Michael Armstrong, de la compañía Southern, llamó a dos estudiantes que había elegido en una universidad pública para desearles una feliz graduación y fijar su fecha de incorporación a la empresa en otoño. Las llamadas fueron respondidas por el buzón de voz. Poco después llegaron dos correos electrónicos. Los dos recién graduados le agradecían la oportunidad, pero ambos rechazaban los trabajos que habían aceptado meses antes. Lo que ocurría, según escribían, es que habían recibido ofertas mejores.

No es un caso aislado. Manuel Vazquez Ederra, un universitario de último curso de la Edward H. Schmidt School of Professional Sales de la Universidad de Toledo (Ohio, EEUU), aceptó una oferta en noviembre de 2013 para unas prácticas en primavera y verano de 2014 en la empresa de software local Double A Solutions. Poco después de empezar sus prácticas, el joven de 21 años encontró un puesto mejor pagado en San Francisco, en la empresa de componentes para coches Tenneco.

Las empresas buscan fórmulas para mejorar su atractivo ante los jóvenes

La fase de contrataciones de licenciados está teniendo en los últimos años consecuencias desagradables para los reclutadores, que señalan que los universitarios seleccionados los dejan plantados en el último minuto.

Esta tendencia molesta a los gestores de contrataciones, pone nerviosos a los estudiantes y causa indecisión en las facultades, que tienen que ayudar a los graduados a decidir sobre su futuro inmediato.

 

trabajador-mostrando-sus-manos

“Queremos pensar que una oferta aceptada constituye un acuerdo”, comenta Gordon Miller, que se acaba de jubilar como gestor de contrataciones de Procter & Gamble. Desde su experiencia, Miller confirma que el número de estudiantes que incumplen su palabra está creciendo año a año. Del mismo modo, los responsables de reclutamiento de la acerera ArcelorMittal aseguran que, en los tres últimos ejercicios, el número de ofertas incumplidas ha aumentado notablemente.

 

Cambio de tendencia

Hace pocos años, el rechazo de una oferta de trabajo y, más aun, el incumplimiento de la palabra dada, habría resultado algo impensable para la mayoría de los licenciados universitarios. El entorno hacía difícil encontrar un empleo y muchos jóvenes acababan aceptando puestos mal remunerados. Con la recuperación económica, esto está cambiando.

Algunos reclutadores hacen propuestas de trabajo a jornada completa por adelantado, en ocasiones antes de que los estudiantes empiecen su último año de carrera. Pero los largos compromisos dan pie a que puedan pensárselo dos veces. Para empeorar las cosas, muchos jóvenes rechazan la oferta a través del correo electrónico, o cortan directamente las comunicaciones.

Los estudiantes dan su palabra y después rechazan la oferta por otra con mejores condiciones

A los responsables de los servicios de promoción profesional de las facultades les preocupa que los estudiantes rompan este contacto. En la Universidad de Illinois, los asesores profesionales advierten ahora a los estudiantes de que “estas acciones afectarán a futuros cursos, a la reputación de la facultad y a la asociación entre el centro y la compañía”, explica Jia Xing, la principal intermediaria con los reclutadores internacionales de esta institución académica.

Entre cinco y diez universitarios internacionales reniegan de las ofertas de empleo cada año, según Xing. “A menudo son estudiantes de China y de India que aceptan ofertas de empresas de sus países, pero que después siguen buscando un trabajo mejor remunerado en Estados Unidos”.

Los empleadores, conscientes de la situación, están tomando medidas. A partir del próximo año, los responsables de recursos humanos de Southern, por ejemplo, invitarán a acudir a ferias en los campus a los estudiantes que se han comprometido, donde responderán a preguntas de nuevos estudiantes y ayudarán a promocionar la firma en la que, con suerte, acabarán trabajando.

resizedimage280210-generacion-x

 

La escuela Edward H. Schmidt, igualmente, está redoblando sus labores de asesoramiento a aquellos estudiantes que tienen que decidirse entre varias ofertas de empleo, y les aconseja que soliciten más tiempo para responder a una oferta. Más asesoramiento, y también mejores condiciones: “Una firma de productos de consumo, por ejemplo, está considerando mejorar la remuneración”, expone Xing.

http://www.expansion.com/emprendedores-empleo/desarrollo-carrera/2015/08/20/55d60429ca4741ef3a8b458a.html